jueves, 2 de abril de 2015

TU DIA PUEDE SER BELLO Y POSITIVO




Puedes pensar que la vida está llena de sinsabores, de tristezas y de malos momentos..

Pero la vida puede ser bella si aprendes a mirar con buenos ojos lo que tienes por delante.

Hay muchos motivos por los que estar feliz, abre tus ojos, comienza a contar tus bendiciones… y camina con la cabeza bien alta, eres una mujer maravillosa.

Dios nos ha rodeado de tanta belleza que tan sólo necesitamos abrir los ojos para comprobarlo: el cielo tan lleno de estrellas, un bebé que sonríe despreocupado… Enfrenta tus días con los ojos abiertos a las cosas buenas: levantándote cada mañana y diciendo “¡gracias Señor!”… ¡Sobre todo porque te ha regalado otro día más para vivir! Trata de hacer de tu día algo positivo y bello, y no dejes que el estrés o los problemas te abrumen.
Sonríe a la tristeza, levanta la cabeza y camina como una reina, que eso enamora hasta al ser más frío.

Hay personas que viven en completa amargura y nunca te darán una frase de aliento (todo lo contrario, seguramente te criticarán. No verán tus cualidades sino solamente tus defectos). ¡A esa clase de personas demuéstrales lo segura y fuerte que eres! Demuéstrales lo feliz que eres, con toda esa autoestima que sube más allá de las nubes…

No dediques las noches a pensar en tus problemas. Tenemos la costumbre de llevar todos nuestros problemas a la cama, y eso no nos ayuda en nada. Debes descansar, reconociendo que tienes el día a día para solucionar tus problemas.
Piensa en cosas positivas, en lo feliz y hermosa que eres. Sobre todo piensa en aprovechar cada minuto que pasa, porque el tiempo se va y no regresa. Recuerda que eres mujer grande y bella. Recuerda que tu cuerpo necesita del descanso, del ejercicio y del buen trato… así que no lo lastimes quedándote en desvelo pensando en cosas que muchas veces no tienen solución.

Llénate de propósitos y de buenos sentimientos.
 Haz de tu hogar un lugar maravilloso: llénalo de luz y de energía positiva. Eso mismo te hará sentirte plena y llena de esa luz que te embellece. Dale gracias a Dios por todo lo que tienes y sonríe, que eso hará que la fortaleza llegue a ti y te sientas feliz de saberte mujer.

martes, 17 de marzo de 2015

LAS MARAVILLAS DE DIOS BAJO LA LLUVIA





Ciertamente yo buscaría a Dios…el cual hace cosas grandes e inescrutables y maravillas sin número. Que da la lluvia sobre la faz de la tierra, y envía las aguas sobre los campos” Job 5:8-10

Si usted le dice a alguien: “Mi Dios hace cosas grandes e incomprensibles; hace maravillas innumerables,” y esa persona le responde, “¿En verdad? ¿Como qué?” ¿Le respondería usted, “como la lluvia”? ¿Es la lluvia una maravilla grande e incomprensible? Imagine que usted es un granjero en el Medio Oriente lejos del mar o de cualquier lago o río. Unos pozos son los que suplen a su familia y sus animales con agua.

Pero para que las cosechas crezcan y la familia sea alimentada mes a mes, el agua tiene que venir de otra fuente aparte de los campos. ¿De
 dónde?

Bueno, del cielo. ¿Pero, puede venir agua del cielo? No exactamente. El agua tiene que ser transportada en el cielo desde el mar
 mediterráneo por varias cientos de millas y entonces ser derramada sobre los campos.

¿Transportada? ¿Y cuánto pesa? Bueno, si cae una pulgada de lluvia sobre una milla cuadrada de tierra durante la noche, eso seria 27,878,400 pies cúbicos de agua que equivale a 206,300,160 galones, lo cuales pesan 1,650,501,280 libras de agua. ¡Eso es pesado!

Pero ¿Cómo logra subir toda esa agua al cielo y mantenerse allí si es tan pesada? Bueno, lo hace por medio de la evaporación. ¿En verdad?

Esa es una palabra bonita. ¿Qué significa? Significa que el agua deja de ser agua por un tiempo para poder subir y no caer. Ya. Pero entonces ¿Cómo es que después cae? Pues se condensa. ¿Y qué es eso? Es cuando el agua evaporada se hace agua de nuevo uniéndose en pequeñas partículas de entre diez milésimas y una milésima de centímetro de ancho. Eso es pequeño.

¿Y qué acerca de la sal? El agua del mar mediterráneo es salada y eso mataría las cosechas. ¿Qué pasa con la sal? Bueno, tiene que salir. Ah, ¿entonces el cielo levanta un billón de libras de agua evaporada del mar, le saca la sal, la transporta por trescientas millas y
 luego la arroja (convertida en agua nuevamente) sobre mi granja?

Bueno, no la arroja. Si arrojara un billón de libras de agua sobre la granja, aplastaría el trigo.

Así que el cielo salpica ese billón de libras de agua en forma de pequeñas gotas, las cuales tienen que ser suficientemente grandes para caer más o menos de la altura de una milla sin evaporarse, y suficientemente pequeñas para no aplastar la cosecha de trigo.

¿Y como estas microscópicas partículas de agua que unidas pesan un billón de libras se convierten en gotas suficientemente pesadas
 para caer? Por medio de la coalescencia. ¿Que es eso? Significa que las partículas de agua comienzan a chocarse unas con otras y se juntan, y cuando ya están suficientemente grandes comienzan a caer. ¿Solo así? No exactamente.

Porque si no hubiera un campo eléctrico presente, ellas se quedarían rebotando una con otra en lugar de unirse para convertirse en gotas.
 ¿Cómo es que un campo eléctrico? No importa. Le aseguro que así es.

Creo que yo también voy simplemente a recibir las palabras de Job. No puedo entender como es que las gotas logran llegar al suelo porque si comienzan a caer tan pronto son más pesadas que el aire, ellas serian demasiado pequeñas para no evaporarse al caer. Pero si esperan más tiempo antes de caer, ¿Qué es lo que las hace no evaporarse? Si, estoy seguro que hay algún nombre para eso también.

Pero me siento satisfecho por ahora de que, cual sea el nombre que se le de, esta es una grande e inescrutable cosa que Dios ha hecho. Creo que yo debería estar agradecido—mucho más agradecido de lo que ahora estoy.

viernes, 20 de febrero de 2015

LAS MARAVILLAS DE DIOS EN LA LLUVIA


“Ciertamente yo buscaría a Dios…el cual hace cosas grandes e inescrutables y maravillas sin número. Que da la lluvia sobre la faz de la tierra, y envía las aguas sobre los campos” Job 5:8-10

Si usted le dice a alguien: “Mi Dios hace cosas grandes e incomprensibles; hace maravillas innumerables,” y esa persona le responde, “¿En verdad? ¿Como qué?” ¿Le respondería usted, “como la lluvia”? ¿Es la lluvia una maravilla grande e incomprensible? Imagine que usted es un granjero en el Medio Oriente lejos del mar o de cualquier lago o río. Unos pozos son los que suplen a su familia y sus animales con agua.

Pero para que las cosechas crezcan y la familia sea alimentada mes a mes, el agua tiene que venir de otra fuente aparte de los campos. ¿De
 dónde?

Bueno, del cielo. ¿Pero, puede venir agua del cielo? No exactamente. El agua tiene que ser transportada en el cielo desde el mar
 mediterráneo por varias cientos de millas y entonces ser derramada sobre los campos.

¿Transportada? ¿Y cuánto pesa? Bueno, si cae una pulgada de lluvia sobre una milla cuadrada de tierra durante la noche, eso seria 27,878,400 pies cúbicos de agua que equivale a 206,300,160 galones, lo cuales pesan 1,650,501,280 libras de agua. ¡Eso es pesado!

Pero ¿Cómo logra subir toda esa agua al cielo y mantenerse allí si es tan pesada? Bueno, lo hace por medio de la evaporación. ¿En verdad?

Esa es una palabra bonita. ¿Qué significa? Significa que el agua deja de ser agua por un tiempo para poder subir y no caer. Ya. Pero entonces ¿Cómo es que después cae? Pues se condensa. ¿Y qué es eso? Es cuando el agua evaporada se hace agua de nuevo uniéndose en pequeñas partículas de entre diez milésimas y una milésima de centímetro de ancho. Eso es pequeño.

¿Y qué acerca de la sal? El agua del mar mediterráneo es salada y eso mataría las cosechas. ¿Qué pasa con la sal? Bueno, tiene que salir. Ah, ¿entonces el cielo levanta un billón de libras de agua evaporada del mar, le saca la sal, la transporta por trescientas millas y
 luego la arroja (convertida en agua nuevamente) sobre mi granja?

Bueno, no la arroja. Si arrojara un billón de libras de agua sobre la granja, aplastaría el trigo.

Así que el cielo salpica ese billón de libras de agua en forma de pequeñas gotas, las cuales tienen que ser suficientemente grandes para caer más o menos de la altura de una milla sin evaporarse, y suficientemente pequeñas para no aplastar la cosecha de trigo.

¿Y como estas microscópicas partículas de agua que unidas pesan un billón de libras se convierten en gotas suficientemente pesadas
 para caer? Por medio de la coalescencia. ¿Que es eso? Significa que las partículas de agua comienzan a chocarse unas con otras y se juntan, y cuando ya están suficientemente grandes comienzan a caer. ¿Solo así? No exactamente.

Porque si no hubiera un campo eléctrico presente, ellas se quedarían rebotando una con otra en lugar de unirse para convertirse en gotas.
 ¿Cómo es que un campo eléctrico? No importa. Le aseguro que así es.

Creo que yo también voy simplemente a recibir las palabras de Job. No puedo entender como es que las gotas logran llegar al suelo porque si comienzan a caer tan pronto son más pesadas que el aire, ellas serian demasiado pequeñas para no evaporarse al caer. Pero si esperan más tiempo antes de caer, ¿Qué es lo que las hace no evaporarse? Si, estoy seguro que hay algún nombre para eso también.

Pero me siento satisfecha por ahora de que, cual sea el nombre que se le de, esta es una grande e inescrutable cosa que Dios ha hecho. Creo que yo debería estar agradecida—mucho más agradecido de lo que ahora estoy.

miércoles, 4 de febrero de 2015

ALEGRE SU ROSTRO CON UNA SONRISA



Luego los efectos de luz. Combinar colores y lograr claroscuros que hicieran notar desde dónde venía la claridad.
El retrato iba tomando forma. Después de varios meses y de intensas jornadas diurnas y nocturnas al amparo de una Italia acogedora e idílica, la pintura estaba lista. La Mona Lisa, de Leonardo Da Vinci se convirtió en uno de los patrimonios artísticos de la humanidad.

Esta obra de arte se concluyó en 1503 y guardó para la posteridad la efigie de una mujer joven, aristócrata, de treinta años aproximadamente. Sobre su árbol genealógico se han tejido muchas versiones, pero ninguna se ha comprobado plenamente. La pintura está en el Museo de Chantilly, en Francia.

En este cuadro hay algo que llama la atención. Por siglos ha dividido las opiniones de los expertos. Radica en la certeza de si la mujer luce sonriendo o con indiferencia. Hay quienes afirman que, dependiendo del lugar en que usted se ubique, podrá verla esbozando una expresión de alegría. En cambio, si la mira de frente, no encontrará rasgos diferentes a los de alguien que mira detenidamente al pintor.

De la Mona Lisa podrán decir mucho, pero jamás que en efecto aparece sonriendo en el retrato... Una sonrisa no cuesta nada. Pero puede hacer mucho. Derriba muros de intolerancia, abre puertas y revela una personalidad atrayente. La sonrisa y la alegría se contagian. Igual que el mal humor y el pesimismo. Todo depende de la actitud que asumamos frente a la vida. También de nuestra decisión de impactar a los demás con optimismo o tristeza.

La Biblia dice: ”El corazón alegre se refleja en el rostro, el corazón dolido deprime el espíritu.”(Proverbios 15:13. Nueva Versión Internacional).

Un buen principio de vida cristiana práctica para asumir desde hoy, es sonreír. Representamos la generación de los vencedores en Jesucristo, por eso no tiene sentido que mostremos un rostro apesadumbrado que no acompasa con nuestra vocación de fe, esperanza y entusiasmo.

¡Sonría, es su forma de contribuir a la transformación del mundo!

jueves, 22 de enero de 2015

LAS CUATRO ESTACIONES TRAEN ALEGRIA



Los días grises repletos de nubes cargadas de lluvia son mis favoritos. Me dan la oportunidad de mirar a mi interior, y esto me permite meditar en la grandeza de Dios. Y qué decir de la llegada explosiva de la primavera, que hace brotar millones de capullos de mil colores que deleitan la vista y perfuman cada bocanada de aire.

Es entonces cuando los pétalos caídos anuncian los frutos que darán alimento a todos los seres que se nutren y gozan de la opulencia del verano. Más tarde, cuando el otoño, con su tinte ocre, hace su llegada, toda la natura se adormece, dándonos la promesa de un nuevo y pronto renacimiento.

Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha. Salmo 16:11

La vida se asemeja a las estaciones del año. El verano de la vida está adornado de risas y llantos infantiles, que son una promesa de futuro. La primavera se adorna con los encantos juveniles, y todas quisiéramos permanecer en ella eternamente, debido a la abundancia de bienes y alegrías que nos provee. Los adultos, vestidos de otoño, son serenos y productivos. Están en la cúspide de la realización personal; caminan seguros, pues poseen un bagaje de ricas experiencias que los hace útiles para hacer madurar y crecer a las nuevas generaciones. Los que están en la etapa del invierno ven desfilar a los nuevos participantes de la carrera de la vida, ahora más tranquilos, y en paz, satisfechos por la labor cumplida, libres de toda prisa.

Querida hermana, disfruta la estación vital en la que te encuentras. No te detengas en el pasado, ni desaproveches las oportunidades del presente. Aprovecha las buenas experiencias de antaño para construir tu vida en el “aquí y ahora”.

Continúa con alegría. Todas las etapas traen consigo grandes desafíos y hermosas sorpresas que debes aprender a disfrutar. Todo tiempo es bueno para crecer, servir al prójimo y alabar a Dios.

Plena de confianza y fe agradece a Dios por cada aliento, por cada día vivido, por cada año cumplido, pues constituyen las más grandes bendiciones del Señor.

Tenemos una hermosa promesa que debe transformarse en el aliciente diario para vivir: “Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (Juan 10:10).

miércoles, 31 de diciembre de 2014

sábado, 27 de diciembre de 2014

CERRANDO ETAPAS




Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida
Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto.
Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos.  Como quieras llamarlo, lo importante es poder cerrarlos,  dejar ir momentos de la vida que se van clausurando
¿Terminó con su trabajo?,   ¿Se acabó la relación?,    ¿Ya no vive más en esa casa?,  ¿Debe irse de viaje?,   ¿La amistad se acabó?
¿Ya no eres un niño?
Puede pasarse algún tiempo de su presente   "repasando" los “porqués”,  rebobinando el casette para tratar de entender   por qué sucedió tal o cual hecho.
El desgaste sería infinito porque en la vida,  usted, yo, su amigo, sus hijos,  sus hermanas, todos y todas,  estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas o  con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado.          
Ni siquiera preguntándonos por qué.  Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.
 No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos,  ni empleados de empresas inexistentes,  ni tener vínculos con quien no quiere  estar vinculado a nosotros.
 
No ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar pertenencias cambiar de casa, tirar documentos, vender o regalar tus libros. Los cambios externos pueden simbolizar  procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse.
En la vida nadie juega con las cartas marcadas,  y hay que aprender a perder y a ganar.  Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja,  hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente!  El pasado ya pasó.
Por eso .... cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte.
Hay tantas palabras para expresar esa salud esencial
Y  cualquiera que sea la que escoja,
le ayudará definitivamente a seguir
para adelante con confianza.
 ¡Esa es la vida!
Paulo Coelho.