miércoles 2 de diciembre de 2009

NO ESTAS SOLA (O) ...DIOS ESTA CONTIGO.




Nunca estás solo. ¡Dios siempre está contigo!. Nunca debes sentirte abandonado o perdido en cualquier experiencia de la vida. El amor de Dios siempre te acompaña y apoya, ya lo sientas conscientemente o no. La presencia, el poder y el amor de Dios siempre están contigo y en ti.
Los momentos tranquilos que apartas para la oración te ayudan a volverte más receptivo a esta idea. En tus oraciones, di quietamente: Dios siempre está conmigo. Ahora libera cualquier sentimiento de pérdida, dolor, o soledad. Vuélvete como un niño que está receptivo al amor, a la protección, sabiduría, ternura, comprensión y compasión de Dios.
Dios está conmigo. Deja que esta verdad se convierta en el centro de tu atención. Si ocasiona una liberación emocional, ten presente que la curación está empezando en tu alma y corazón. Acoge los sentimientos que fluyen en ti, pues ellos harán lugar para la convicción y fortaleza renovadas.
Un amigo había estado buscando empleo y dijo: “Estaba deprimido y no veía la salida”. Como recordaba que Dios siempre estaba con él en cada situación de la vida, empezó a liberar los pensamientos negativos y la desconfianza en sí mismo que obstruían su camino. Se dio cuenta de la presencia de Dios según oraba: Dios está conmigo ahora. Cuando él oraba, podía sentir que su carga se hacía más liviana. Dijo: “Sucedió un milagro, pues al día siguiente recibí dos ofertas de empleo. ¡Uno de los cuales era por el que oraba!”.
¡Dios siempre está contigo rodeándote de amor, luz, y poder! Dios provee el suelo fértil del medio ambiente correcto, la nutrición del mejor aprendizaje, la luz del incentivo positivo y el poder del amor incondicional.
Las ideas correctas te llegarán. Nuevas avenidas se abrirán para ti. El alimento apropiado para el alma, mente, cuerpo y vida se manifestará. La compañía correcta y la ayuda que necesitas aparecerán. Todo lo bueno llegará de modo que desarrolles nueva sabiduría como hijo de Dios y heredero del reino.
Sí Dios siempre esta contigo. Sin importar cual sea la situación, reconoce que eres un hijo preciado de Dios. Como hijo de Dios, tienes derecho a aceptar la luz de su divinidad innata sabiendo que Dios siempre te acompaña.
Jesús sabía esto. Sabía que Dios estaba allí con Él en el templo cuando empezaba Su aprendizaje. Sabía que Dios estaba allí después cuando hacía frente a las multitudes ansiosas que esperaban alimentarse tanto espiritual como físicamente. Sabía que Dios estaba con el cuándo estaba solo en las montañas orando, en el jardín de Getsemaní y durante todo el proceso de la crucifixión. Debido a que Jesús sabía que Dios siempre estaba con Él, la resurrección fue posible. Jesús dijo: “Mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo” (Jn 16:32.)
Cualquiera que sea la necesidad o condición, Dios siempre te acompaña.. A medida que demuestras tu fe en la presencia de Dios y liberas la duda o el temor, te llegará el conocimiento de tu unidad con Dios.
Mientras mantienes tu corazón centrado en la presencia de Dios, sentirás la respuesta y promesa amorosa de Dios. Sabrás la verdad de esta oración DIOS SIEMPRE ESTA CONMIGO.

Aquiétate y Sabe

Aquiétate y sabe ... que Dios te mostrará
La senda a tomar, el camino a elegir.
Cuando el amanecer es oscuro y el día sombrío,
Dios está aún contigo... ¡no temas!

Aquiétate y sabe....Dios siempre está allí
Para ayudarte, aquí... y en todas partes.
Dios te acompaña, noche y día,
¡Dios no está más lejos que una oración!

lunes 30 de noviembre de 2009

OH DIOS MIO, YO TE AMO...


Si me preguntaras cuál es la oración mejor y más corta que pudieras ofrecer a Dios en todo tiempo y en todo lugar, sin titubear yo te daría la respuesta en seis palabras: ¡OH DIOS MIO, YO TE AMO!

Y entusiastamente te exhortaría para que repitieras estas palabras ardientes durante todas las horas que pases despierto. Nada puede ser más grato a Dios, ni tan edificante para ti que tales actos de amor frecuentes y fervorosos.

Al principio estas palabras pudieran parecerte mecánicas, o sonar artificiales en tus labios, pero a fuerza de repetición pronto llegarían a convertirse en tan significativas para ti, como en realidad lo son.

¡OH DIOS MIO, YO TE AMO! No existe un pensamiento que valga la pena, sentimiento o aspiración que estas palabras no puedan comunicar hasta Dios, de ti. En tus labios y en tu corazón pueden convertirse en la fórmula y la expresión de toda virtud y de todo deseo. Precisamente porque significan lo que significan, estas palabras pueden expresar un sin número de otros significados que pueden cobrar para ustedes. ¡OH DIOS MIO, YO TE AMO!... Es decir, creo en Ti, te adoro, espero en Ti, siento haberte ofendido... Te amo en esta alegría, en este dolor, en esta desilusión... Quiero amarte y hacer que Te amen más y más. Sí, esto y mucho más es lo que quieres decir cada vez que digas: ¡OH DIOS MIO, YO TE AMO!.

¿Por qué es esta oración corta, o aspiración, tan rica en significados y bendiciones de toda naturaleza. ¿Por qué quisiera yo que tú siguieras repitiéndola innumerables veces? Porque es la expresión perfecta de la caridad, la mayor de las virtudes, y cada vez la estarías aprovechando en el corazón así en los labios, y estarías cumpliendo con el mayor de todos los Mandamientos. Recordarás que un día, cierto Doctor de la Ley, deseando someter a prueba a Jesús, se acercó a El preguntándole: ¿ Cuál Mandamiento de la Ley de Dios es el mayor?.

Citando palabra por palabra de Deuteronomio, uno de los Libros del Antiguo Testamento, Jesús dio la tan conocida respuesta: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Este es el mayor de los Mandamientos y el primero.

Sabrás, que el amar a Dios es la única finalidad adecuada de nuestra existencia.

Así como las aves fueron creadas para volar y los peces para nadar y las estrellas para iluminar el cielo, así nuestros corazones fueron creados para amar a Dios. Para poder alcanzar esta finalidad, recibimos en el Bautismo, junto con la gracia santificante, las virtudes teológicas de la fe, esperanza y caridad, así como todos los demás dones y las virtudes necesarias para vivir la vida sobrenatural. Las probabilidades son sin embargo, que todas estas virtudes infundidas en nosotros no se desarrollen ni crecerán en nuestras almas como debieran, si no tenemos el cuidado o la precaución de llevar a cabo actos correspondientes. De allí la importancia de multiplicar nuestros actos de fe, esperanza y caridad. Pero, como venía diciendo, un acto de amor puede incluirlo todo.

¡OH DIOS MIO, YO TE AMO! Todos los santos han vivido y han muerto con estas palabras en sus corazones si no en los labios. San Agustín nunca pudo dejar de admirarse de que Dios infinito nos hubiera mandado a nosotros los pobres pecadores que le amásemos. "¿Quién soy, ¡Oh Dios mío!, para que Tú me mandes que te ame y amenazarme con tu ira si no Te amo?".

San Juan de la Cruz solía decir que "el menor movimiento de amor puro es de mayor valor para la Iglesia que todas las obras juntas". A punto de despachar a sus misioneras al Nuevo Mundo, Santa Magdalena Sofía Barat les dijo: "Si solamente lograran ir hasta donde pudieran establecer un solo Tabernáculo, y lograr de un solo pobre ser salvaje un único acto de amor, ¿no sería esto una felicidad tan grande que perduraría por el resto de sus vidas y conseguiría para ustedes el mérito abundante para toda la eternidad?".

Santa Teresa del Niño Jesús que murió con este mismo acto de amor en sus labios ¡OH DIOS MIO, YO TE AMO! previamente había afirmado: "solamente existe una cosa única que debemos hacer durante este breve día, o mejor dicho, esta breve noche de nuestra existencia: es amar, amar a Jesús con toda la fuerza de nuestro corazón y salvar almas para El, para que El sea amado". El Beato Eimardo había dicho en confianza "Me ha parecido que moriría feliz si mucho amara a la Eucaristía y a la Santísima Virgen."

Si quieres vivir y morir como los Santos en amor y gozando de la amistad de Dios, también tu deberás adquirir y cultivar la costumbre de hacer fervientes actos de amor cada día de tu vida, recordando siempre que uno sólo de estos actos puede borrar no solamente tus pecados diarios y tus imperfecciones, sino todos los de una vida entera siempre y cuando naturalmente tengas la intención de hacer una buena confesión en cuanto te sea posible. Recuerda al buen ladrón en la cruz, él hizo un acto único de amor perfecto. Allí en ese momento el Cristo Moribundo lo canonizó. "Este día, El le aseguró, estarás conmigo en el Paraíso".

¿Qué sería más fácil y más meritorio a la vez que decir: ¡OH DIOS MIO, YO TE AMO! cuando te levantes en la mañana o cuando te retiras por la noche, en tu alegría y en tu pena, en la salud y en la enfermedad, en la Iglesia o en el hogar, en el juego o en el trabajo, en la calle o en la tienda, en todas tus actividades durante las idas y venidas del día?.

Una vez que hayas adquirido el hábito de hacer actos frecuentes de amor, puedes implantar y alentar ese mismo hábito entre tus amigos, parientes y conocidos, principalmente los enfermos y moribundos, entre los niños en el hogar y en la escuela. Si a los niños en la escuela y en el hogar se les enseña por medio de la palabra, ejemplo y alentándoles, la costumbre de decir frecuentemente con fervor estas seis palabras: ¡OH DIOS MIO, YO TE AMO! Su educación en verdad se verá coronada de éxito perdurable y se multiplicarán las vocaciones.

¡OH DIOS MIO, YO TE AMO! Piensa en la gloria que puedes dar a Dios, del bien que puedes hacer a las almas en la tierra y en el Purgatorio, si constantemente repites este acto de amor en todo tiempo y en todo lugar y animas a tantos como puedas para que hagan otro tanto. Piensa en las bendiciones que lloverían sobre tu parroquia y tu patria si de cientos de fieles y miles de ciudadanos, continuamente se elevaran actos de amor hacia Dios.

Déjame asegurarte una vez mas que si sigues diciendo frecuentemente y de corazón estas seis palabras, ¡OH DIOS MIO, YO TE AMO! El en verdad te hará muy santo y feliz en el tiempo y la eternidad.

jueves 26 de noviembre de 2009

QUE DICE LA BIBLIA SOBRE LA VIOLENCIA DOMESTICA





Precisamente Jesús PROMUEVE la violencia intrafamiliar. Lee esto en tu biblia:

Lucas 14:26
"Si alguno de los que me siguen no aborrece a su padre y a su madre , y a la mujer, y a los hijos, y a los hermanos y hermanas, y aun a su vida misma, no puede ser mi discipulo."

Mateo 10:34-37
"No crean que yo he venido a traer paz al mundo; no he venido a traer paz, sino guerra.
He venido a poner al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra; de modo que los enemigos de cada cual serán sus propios parientes.”

Éxodo 32:27-29
27 Y él les dijo: Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo; pasad y volved de puerta a puerta por el campamento, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su pariente.
28 Y los hijos de Leví lo hicieron conforme al dicho de Moisés; y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres.

lunes 23 de noviembre de 2009

HABLAME DE DIOS ...




Un capellán, cuentan, se aproximó a un herido en medio del fragor de la batalla y le preguntó:
- ¿Quieres que te lea la Biblia?
- Primero dame agua que tengo sed, dijo el herido.
El capellán le convidó el último trago de su cantimplora, aunque sabía que no había más agua en kilómetros a la redonda. - ¿Ahora?, preguntó de nuevo.

- Primero dame de comer, suplicó el herido.
El capellán le dio el último mendrugo de pan que atesoraba en su mochila. - Tengo frío, fue el siguiente clamor, y el hombre de Dios se despojó de su abrigo de campaña pese al frío que calaba y cubrió al lesionado.

- Ahora sí, le dijo al capellán. Habla de ese Dios que te hizo darme tu última agua, tu último mendrugo, y tu único abrigo. Quiero conocerlo en su bondad.

viernes 20 de noviembre de 2009

DIOS OBRA EN EL BARRO...



Esto es lo que Dios hizo literalmente en Génesis. El soberano Creador formó y moldeó a la humanidad por medio de un diseño único. Este proceso implicó el tener que diseñar a un hombre del polvo de la tierra. La palabra formó en Génesis 2:7 describe la obra de un artista. Al igual que un alfarero que del barro moldea y diseña un vaso o alguna otra vasija, el Señor Dios formó a la humanidad de la arcilla.

Dios continuó Su obra con el polvo y el barro al soplar aliento de vida en el hombre y transformarlo en un alma viviente. Esto hizo del hombre un ser espiritual, con la capacidad de servir y tener comunión con el Señor.

Después del pecado de Adán y Eva, Dios siguió obrando en y con el barro al enviar a Su Hijo Jesús a morir por la humanidad, y así regenerar a aquellos que lo reciben, para que disfruten de la comunión con Él. En señal de gratitud, usemos nuestras manos para hacer buenas obras para Su gloria.

lunes 16 de noviembre de 2009

¡NO TE METAS EN MI VIDA!!




Hoy que estoy profundizando mis estudios teológicos en la Familia; sus valores, sus principios, sus riquezas, sus conflictos, recordaba una ocasión en que escuché a un joven gritarle a su Padre:

¡¡NO TE METAS EN MI VIDA!!

Ésta frase caló hondamente en mí, tanto, que frecuentemente la recuerdo y comento en mis conferencias para padres e hijos.
¿Si en vez de sacerdote, hubiese optado por ser padre de familia, qué le respondería a mi hijo, si él me hiciera esa pregunta?

Esta podría ser una respuesta:
¡¡Hijo, un momento, no soy yo el que me meto en tu vida, tu te has metido en la mía!!

Hace muchos años, gracias al profundo amor que mamá y yo nos tenemos, Dios permitió que llegaras a nuestras vidas y ocuparas todo nuestro tiempo. Antes de que nacieras, mamá se encontraba mal, no podía comer, y además debía guardar reposo, así que yo, tuve que encargarme de las tareas de la casa, además de mi trabajo.
Los últimos meses, antes de que llegaras a este mundo, mamá no podía dormir y tampoco me dejaba dormir a mí.

Antes de nacer los gastos aumentaron increíblemente, tanto que gran parte de nuestro salario se gastaba en ti, en el médico que atendía a mamá, en medicamentos y en comprarte lo mejor. Mamá quería cómprate todo lo que veía para bebes, las mejores prendas, y lo más lindo.
Y tu, me dices: ¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??

Llegó el día en que naciste y compramos un recuerdo para regalar a todos aquellos que vinieran a conocerte.

Desde la primera noche no dormimos. Cada tres horas como si fueras un reloj nos despertabas para que te diéramos de comer, otras veces te sentías mal y llorabas todo el tiempo, sin que nosotros supiéramos que hacer, pues no sabíamos qué te sucedía y hasta llorábamos contigo.
Y tu, me dices: ¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??

Comenzaste a dar los primeros pasos y tuvimos que estar detrás de ti todo el tiempo, ya no podíamos sentarnos tranquilos a leer el periódico, a ver una película, ni podía ver el partido de mi equipo favorito, porque para cuando menos lo esperaba, te perdías de mi vista y tenía que salir tras de ti para evitar que te lastimaras.
Y tu, me dices:

¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??

Todavía recuerdo el primer día que fuiste a la escuela. Tuve que llamar al trabajo y decir que no podía ir, porque tuve que acompañarte al colegio y estar contigo. Tú no querías entrar, llorabas y me pedías que no me fuera, tuve que pedirle a la maestra que me dejara estar a tu lado, hasta que tomaras confianza.
A las pocas semanas ya no me pedías que no me fuera, y unos pocos días mas tarde, hasta te olvidabas de despedirte cuando bajabas del auto corriendo para encontrarte con tus amiguitos.
Y tu, me dices: ¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??


Seguiste creciendo y nos pedías que te lleváramos al lugar en que te reunías con tus amigos, y que te dejáramos y te recogiéramos unas calles antes. Eras demasiado moderno y no se cuantas cosas más.
No querías llegar temprano a casa, te molestabas que te pusiéramos límites o reglas, no podíamos hacer comentarios acerca de tus amigos, sin que te volvieras contra nosotros, como si los conocieras a ellos de toda la vida y nosotros fuéramos unos "desconocidos" para ti.
Y tu, me dices:

¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??

Cada vez sé menos de ti, y lo que sé, es a través de los demás, ya no quieres hablar conmigo, dices que siempre te estoy regañando. Todo lo que yo hago está mal y te burlas de mí.
Y yo me pregunto, ¿Cómo con tantos defectos he podido darte todo lo que tienes?
Mamá se queda despierta y no me deja dormir preguntándome si has llegado a casa, diciéndome que es muy tarde y que tu celular está desconectado, que ya son las 3:00 de la mañana y no has llegado.
Solo cuando te oye entrar en casa y cerrar la puerta de tu habitación, podemos dormir.
Y tu, me dices:

¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??

Te aburre hablar con personas como nosotros, que no entienden el mundo de hoy, por eso sólo me buscas cuando hay que pagar algo, necesitas dinero para la universidad, o para tu diversión.
Y tu, me dices: ¿¿NO TE METAS EN MI VIDA??

¡¡Hijo, yo no me meto en tu vida… tu te has metido en la mía, y te aseguro que no me arrepiento de que lo hayas hecho y la hayas cambiado para siempre!!

Mientras esté vivo, me meteré en tu vida, para ayudarte, para formarte, para amarte y para hacer de ti una persona de bien.
Además si no lo hago yo, otros se meterán en tu vida y esa es una responsabilidad que me corresponde a mí.

¡¡ Sólo los padres que saben como meterse en la vida de sus hijos logran hacer de éstos, hombres y mujeres que triunfen en la vida y sean capaces de amar y ser amados!!

“La paternidad no es un capricho o un accidente, es un don de Dios, que nace del Amor”

sábado 14 de noviembre de 2009

¿ES USTED LA ESPOSA DE DIOS?




UN NIÑO DE 10 AÑOS, DESCALZO Y TEMBLANDO DE FRIO, APUNTABA A TRAVÉS DE LA VITRINA DE UNA ZAPATERÍA. UNA SEÑORA SE ACERCO AL NIÑO Y LE DIJO:

"MI PEQUEÑO AMIGO, ¿QUÉ ESTAS MIRANDO CON TANTO INTERÉS EN ESA VENTANA?".

"LE ESTABA PIDIENDO A DIOS QUE ME DIERA UN PAR DE ZAPATOS", FUE LA RESPUESTA DEL NIÑO.

LA SEÑORA LO TOMO DE LA MANO Y LO ADENTRO EN LA TIENDA, LE PIDIÓ AL EMPLEADO QUE LE DIERA MEDIA DOCENA DE PARES DE CALCETINES PARA EL NIÑO. PREGUNTO SI PODRÍA DARLE UN RECIPIENTE CON AGUA Y UNA TOALLA. EL EMPLEADO RÁPIDAMENTE LE TRAJO LO QUE PIDIÓ. ELLA SE LLEVO AL NIÑO A LA PARTE TRASERA DE LA TIENDA SE QUITO LOS GUANTES Y LE LAVO LOS PIES AL NIÑO, SE LOS SECO CON LA TOALLA.

PARA ENTONCES EL EMPLEADO LLEGO CON LOS CALCETINES. LA SEÑORA LE PUSO UN PAR DE LOS CALCETINES AL NIÑO Y LE COMPRO UN PAR DE ZAPATOS.

JUNTO EL RESTO DE PARES DE CALCETINES Y SE LOS DIO AL NIÑO. ELLA ACARICIO AL NIÑO EN LA CABEZA Y LE DIJO:

"¡NO HAY DUDA PEQUEÑO AMIGO QUE TE SIENTES MAS CÓMODO AHORA!".

MIENTRAS ELLA DABA LA VUELTA PARA IRSE EL NIÑO LA ALCANZO DE LA MANO, MIRÁNDOLA CON LAGRIMAS EN LOS OJOS CONTESTO CON ESTAS PALABRAS:

"¿ES USTED LA ESPOSA DE DIOS?".